25 diciembre 2008

Las Crónicas de Humo Parte III

NOSTALGIA

Vacío y triste es mi humo
Desde que no estas aquí,
Una gran nostalgia invade mi cuerpo,
Y grande es la distancia que ahora
Alejados nos mantiene,
Te fuiste, dije adiós
Y nos marchamos,
Simplemente nos separamos,
¿Cuándo he de volverte a ver?
¿Cuándo he de volverte a tener?
Mis brazos extrañan tu presencia,
Mis labios tu calidez
Y todo mi ser clama por ti.


Como un último cigarrillo te acabaste,
Pero tu aroma, tu sabor,
Toda tú, te quedaste aquí,
En el ambiente aún puedo ver ese místico humo
Que desde la bocanada primera
Me cautivo, me hizo tuyo.

Vacío, una noche larga,
Y yo aquí, con la cajetilla vacía
Con el corazón vacío,
Y tu ausencia rodeando mi alma,
Me encuentro llorando,
Vacío como el humo
Que emana de esta noche triste,
De mi noche triste,
De esta noche sin humo
Ni esperanza alguna para los diablos,
Que me rodean y consumen,
Como yo al cigarro.

Los soles nacen y mueren
Una y otra vez,
Nada hay que pueda hacer
Para acabar con este sabor tuyo
Que se ha quedado impregnado en mis labios,
Y me vuelves a rodear como el humo alguna vez lo hizo.

La nostalgia corrompe mi vida,
Tu ausencia me inunda
Y yo me aferro a un recuerdo,
Un simple y vano recuerdo
De lo que fue,
De todas esas cosas que hice,
Un simple recuerdo de ese cigarrillo
Que tan feliz me hizo
Y que jamás volveré a tener entre mis labios.

Nostalgia es no tenerte,
Nostalgia es extrañarte,
Nostalgia es fumar y ya no verte,
Nostalgia es estar así,
Nostalgia es no verte jamás,
Nostalgia es tu ausencia
Rodeando el humo de mi cigarro.

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.
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EL ULTIMO CIGARRO

Aún me veo cruzando ese salón hacia ti,
Aún me veo dando la última bocanada,
Aún te veo de pie frente a mí
Con la mirada triste y confundida,
Rodeada por el humo de mí presencia
Con tus manos en las mías,
Mirando fijamente como todo se extinguía,
Aquel tabaco estaba cerca de su fin,
Ambos lo sabíamos,
Y al último golpe nos intentamos aferrar,
Pero ya era tarde,
Siempre fue tarde,
Aquel inocente tabaco estaba condenado a morir así,


Con un solo instante en mi boca y tu rechazo hacia él,
Lo olvide, tú no fumas,
Y fue ese mi error más grande:
Intentar hacerte querer algo que nunca aceptarías,
Aquel cigarro fue el último,
El último que habría de ofrecerte.

El momento final estaba cerca,
El bizarro instante a nada se prestaba,
Sin embargo, me aventure a provocarte
Y tú a mi humo rechazar.

Tu mirada se perdía en la nada,
Y la mía en la lejana luna;
Cada paso que daba hacía ti
Me alejaba más y más de tu vida,
Ahora solo me queda la cajetilla vacía
Y un vacío en el aire,
Mi humo ha perdido su calor
Y yo a ti.

Mira este humo,
Mira a este fumador
Y repite tus palabras,
Mira este cigarrillo que se acaba,
Mira como se consume
Al igual que todo esto,
Y así me quedo aquí,
Me quedo mirando tus ojos,
Me quedo con un eterno golpe en la garganta,
Me quedo con tu suave esencia en la boca
Mientras me dices adiós,
Mientras se consume el último cigarro.

Así fue el último cigarrillo entre nosotros,
Así fue nuestro adiós.
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Las Crónicas de Humo Parte II

LA CRIATURA

La criatura se exalta,
Va a estallar,
Nadie puede detenerla,
Ha llegado,
Las luces se encienden
Y yo, dejo de respirar mi gris humo.


Aparecen los gritos,
Son como alaridos del más allá
Y no podemos detenerlos,
La sangre corre sobre los verdes prados,
El humo se pierde entre la pólvora
Que emana de los cañones enemigos,
La cajetilla llega a su fin
Y con ella toda nuestra esperanza.

La batalla comienza,
Un sismo anuncia su llegada,
La sangre hierve
Y nuestras manos se encuentran
En cruel dialogo,
No hay mediadores,
Las palabras comienzan a caer,
Y se pierden entre el humo que nos rodea.

El sitio principia,
Las murallas sucumben
Todo tiembla a nuestro rededor
Y la bestia lo disfruta,
Las campanas repican por última vez,
Las torres se desploman
Y nosotros intentamos defendernos,
Pero es inútil,
Nada de lo que podamos hacer
Servirá para defendernos.

El fin llega, lo presiento,
Cada bocanada que damos
Nos acerca más al final,
El final de todo lo que somos,
El final de lo que fuimos,
Y el final de lo que anhelamos llegar a ser.

El tambor suena por última vez,
La criatura nos rodea,
El ayer se olvida
Y el mañana se vuelve más incierto.

Los dioses nos llaman,
La pesadumbre comienza a olvidarse,
Nuestro humo se agota
Y no lo podemos evitar.

La criatura comienza a cansarse,
A pesar de nuestros esfuerzos nos venció,
Los cigarros se agotaron,
Nuestra ira volvió a ganar
Y las palabras murieron embarradas
En el negro asfalto de tu mirada.
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PESARES

Una sombra en la distancia
Me recuerda que no estoy solo,
Una voz en la penumbra
Me habla del futuro,
El humo de mi cigarrillo
Me dice que aún vivo.


La cajetilla se acaba,
Mi vida se consume,
El ayer nos atormenta
Y seguimos igual:
Fumando los mismos cigarrillos,
Sentados en esta banca,
Mirándonos las caras
Y mudos como ayer,
Cuando la vida nos daba motivos,
Motivos para gritar
Y sin embargo hoy estamos igual:
Con los mismos humos,
El mismo humor
Y los mismos pesares de ayer.

Las campanas sonando
Me recuerdan que es hora de ser cristiano,
Hora de engañarme un poco
Y de mentirle a los demás,
Hora de olvidar mis pesares un momento
Y recordar que vivo en sociedad.

La hipocresía en la que vivo
Vuelve más tóxico mi humo,
La hipocresía que te domina
Se vuelve uno de mis pesares.

¿De que sirve resignarse?
¿De que sirve pelear
para después darse por vencido?
¿De que sirvió pelear ayer
si hoy vuelven nuestros pesares?
Hoy una vez más
La hipocresía nos vence
Y vuelve a vernos la cara.

El tiempo se acaba,
Hay que voltear el reloj una vez más,
Una vez más vamos a engañarnos,
Una vez más vamos a fumar,
A fumar una estúpida verdad,
A tragarnos una vez más
Todas esas patrañas que el fuego nos escupió.

Las campanas suenan, ya es muy tarde,
No hay vuelta atrás,
La hipocresía volvió a triunfar,
Nos ha vencido una vez más.
Los pesares de ayer viven
Y no tenemos el valor de derrotarlos.
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DESPIERTA

El cigarrillo comienza a arder,
La vida me brinda una nueva oportunidad
Otra oportunidad para sonreír,
Tu a mi lado y yo con cigarro en mano
Me animo a continuar.


Despierta,
Abre tu mente,
Abre tu mundo a la vida
Abre la cajetilla,
La cajetilla de la vida
Y disfrútala,
Enciende un cigarrillo,
Enciende tu vida
Y gózala.

Un nuevo inicio merecemos,
Otra cajetilla comenzamos
Una nueva historia iniciamos
Juntos y con nuevos humos
Hagamos un nuevo presente.

La alegría invade me alma,
La alegría invade mi humo,
Tu sonrisa llena mi mortal humo,
Llena mi mortal humo de vida
Y tú me llenas de gozo.

Despierta,
Abre tu mente,
Abre tu mundo a la vida
Abre la cajetilla,
La cajetilla de la vida
Y disfrútala,
Enciende un cigarrillo,
Enciende tu vida
Y gózala.

Vos sonríes y olvido mi pasado,
Vos sonríes y el ayer muere,
Miro tu rostro y recuerdo
Que un nuevo ahora merecemos.
Seamos arrastrados por la vida,
Como nuestro humo por el viento,
Dejémonos llevar por el instinto,
Volemos por tu mente
Y veamos que hay detrás
De la sonrisa humeante.

Solo despierta,
Alza tu mirada al cielo
Y contempla la inmensidad del firmamento,
Lanza un grito eufórico
Y tírate al abismo de la vida,
Disfruta ese cigarrillo,
Disfruta este momento
Y lánzate a vivir.
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Las Crónicas de humo Parte I

Estas son una serie de escritos propios, que comence a escribir hace un par de años... vaya, un par de años, pareciera menos tiempo por lo fresco de los reucerdos; encapsulan dentro de sí varias situaciones pero creo que la principal o mejor dicho, el hilo conector es la situación Fran-Tabaco, la cual por ahora es casi nula, pero eso no significa que dejen de existir o deje de escribir nuevas Crónicas de Humo. Noten sobre todo en Semanario y en El Tigre la relación felino-mujer, me parece (si alguien tiene la impresión de que no es así hagánme saberlo) que tienen cierto parecido al actuar, pero ustedes lean ambos, analicen y luego me dicen.


SEMANARIO

Lunes:
Tiempo,
angustia,
una voz
susurra,
allá en la penumbra,
susurra,
tu, tu nombre,
lo escucho …
Llanto,
dolor,
esperanza,
lo escucho,
nada puedo hacer,
dolor,
angustia,
ausencia,
humo,
un cigarro
enciendo,
no estas
y duele.


Martes:
Reloj,
avanza,
se detiene,
me detiene,
mi humo
me ahoga,
me hundo
en olas verdes,
marejadas de tiempo
me envuelven
me ahorcan,
no estas
y duele
me duele …
El tigre zarpa,
desgarra
mi pecho
hay sangre,
tú no sabes,
pero duele,
duele tanto
como tu.

Miércoles:
Hay un suspiro
al lado
allá
donde tú estabas,
donde dueles
hoy, mas que ayer,
te extraño,
aquí sigo,
esperando,
fumando
un cigarro
tras otro,
una esperanza
tras otra,
acabándome
la cajetilla
de la vida,
de mi vida,
de tu vida.

Jueves:
Sigo tumbado
con mi dolor,
con mi pena,
y pregunto
¿dónde estás?
¿dónde?
el tiempo
avanza,
corre,
se aleja,
de mí
te aleja,
de mí
te alejas,
y yo
fumo,
y muero
desangrado,
el tigre
vuelve a atacar
y yo indefenso
no peleo,
solo espero
a que termine
de desgarrar
mis entrañas.

Viernes:
No puedo,
la voz
grita
otra vez,
tu nombre
resuena,
y tú
no estas,
la sangre
resbala,
el tigre
observa,
acecha,
lo veo,
te veo
y yo fumo,
solo fumo,
para ahogar
el dolor
en humo.

Sábado:
Sigue,
lo veo,
sigue avanzando,
la sangre
y el tiempo
se van,
lo presiento,
y yo
extraño sentirte,
extraño vivir
extraño
no extrañarte.
No hay
nada
antes
las olas verdes
y ahora
la luz violeta
me ahorca,
me vence,
me gana.
y tú
no sabes,
pero duele,
dueles,
más que ayer.

Domingo:
El reloj
se detuvo,
al fin
se aleja
el tigre malvado,
y te extraño,
y tú no sabes,
y yo
me hundo
y fumo,
dolor,
angustia,
te alejas,
y yo fumo
el último
cigarro,
mi última vida,
tú última vida,
se acaba,
al fin
no pensare
en ti,
y este
es el último
cigarro
en su humo
me esfumo
y desaparezco,
y me desangro
y huyo
de ti
al fin.

.
.
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HUMO

Las estrellas se funden en nuestras manos,
La luna se parte en nuestras caras,
El humo nos envuelve en su misticismo,
Y nosotros solo observamos las voces,
Esas voces que vienen y corren para alejarse.

Entre nosotros solo esta el humo,
Lo mortal, lo triste, lo alegre,
Se vuelve tan tangible como nuestro humo
Y las siluetas de la verdad nos envuelven en su interior
Para acabar de acosarnos y desgarrarnos desde adentro
Como si explotase todo nuestro ser.

En el humo buscamos restos del pasado,
Trozos de una historia que ya no existe
Y que ahora yace fundida en el camino,
Para jamás ser sentida de nuevo por los mortales
Y nuestro humo la lleva por el mundo
Para que sea escuchada por el viento,
Ese viento que tocó nuestros rostros
Y nos llevo directo a la locura de la madrugada.

¿Eres tú, es el humo o la ilusión de escapar?
La historia sigue siendo la misma,
A veces triste, otras veces mas sencilla,
Reducida solo a humo la mayor parte del tiempo,
Desconocida por nosotros y conocida por los demás,
Así ha sido escrito por la mano divina.

Nuestras caras se encuentran una vez más,
De nuevo, en el plenilunio nocturno
Y nosotros somos como humo:
Ligeros, intocables, transparentes,
Somos arrastrados por nuestras emociones,
Vivimos sin saber cual es la razón,
Sentimos sin ver y oímos al cerrar las ventanas al mundo,
Pero eso no es más que la ilusión de la mentira,
La ilusión de la pregunta con respuesta,
Todo cambia y se esfuma,
Excepto el humo del ayer,
Que sigue aquí:
Imperturbable, inexplicable, intangible.
El humo sigue siendo humo
Y nosotros somos como dos cigarrillos que se consumen,
Que se consumen lentamente
Hasta llegar a ser humo.

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EL TIGRE

El amanecer se acerca,
Tu humo me dice que te aproximas,
La salvaje mirada que me brindas entre horas,
Te delata, no hay más que decir,
Sois el tigre y yo tu presa.


Tu regia calidez,
Tus formas sinuosas,
Mi pérfido humo
Y tú larga cabellera,
Son, mujer, tus letales armas.

Lentamente hacia mi vienes,
Esa cintura, esos finos colmillos
Se aproximan, lo sé,
Te veo en mi humo,
En el veo tu cinismo,
Te veo hiriendo palmo a palmo,
Desgarrando mi piel
Y destrozando mis entrañas,
Disfrutando tanto como yo,
Cada zarpazo, cada beso,
Cada palabra …

Cada amanecer vienes
A brindarme un poco de tu mortal piedad,
Vienes y desgarras un poco más,
Vienes y compartes tus humos conmigo,
Zarpas, las piernas no tienen mas fuerza,
Yo combato, pero vos siempre vences.

Las pupilas se dilatan,
El pulso se altera
Y nos quedamos mudos,
No hay más oportunidades,
Mi humo me traiciona una vez más,
El papel de mis tobillos se quiebra
Y aún así no aprendo a resistirme,
A resistir cada bocanada en tus labios,
Cada mirada provocadora que me lanzas
Y cada ataque que planeas tan perfectamente
Cada vez que conmigo vienes.

Las palabras mueren en tus manos,
Me tomas por el cuello
Y vuelves a atacar,
El destino nos ha unido de nuevo
Y nosotros lo aprovechamos,
Nos enfrentamos una vez más, en mortal combate
Y yo seré vencido de nuevo,
Mi humo me traicionara otra vez,
Y rendido, a tus zarpas finalmente me entregare.

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El Presente

Como el humo que se acerca al cielo
Yo me acerco a lo que anhelo
Dejo atrás las mentiras y el dolor,
Y disfruto del cigarro el sabor.

Mi pasado miro,
Que se quede ahí dormido,
Ahora esta frente a mi el presente,
Incierto como siempre,
Tangible como mi cigarro
Y tan cierto como tu.
No necesito nada más,
Solo saber que tu aquí estas
Que vamos juntos por este camino
Mientras así nos mantenga el destino.
Fumo, fumo,
Y te miro
Que alegría saber que somos uno.

Perdonemos el pasado,
Olvidemos el futuro,
Dejemos todo de lado
Y miremos el nuevo mundo.
Continuemos con la vida,
Despreciemos la penumbra
Que nos deja la mentira
Y prosigamos con nuestra vida.

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