25 diciembre 2008

Las Crónicas de humo Parte I

Estas son una serie de escritos propios, que comence a escribir hace un par de años... vaya, un par de años, pareciera menos tiempo por lo fresco de los reucerdos; encapsulan dentro de sí varias situaciones pero creo que la principal o mejor dicho, el hilo conector es la situación Fran-Tabaco, la cual por ahora es casi nula, pero eso no significa que dejen de existir o deje de escribir nuevas Crónicas de Humo. Noten sobre todo en Semanario y en El Tigre la relación felino-mujer, me parece (si alguien tiene la impresión de que no es así hagánme saberlo) que tienen cierto parecido al actuar, pero ustedes lean ambos, analicen y luego me dicen.


SEMANARIO

Lunes:
Tiempo,
angustia,
una voz
susurra,
allá en la penumbra,
susurra,
tu, tu nombre,
lo escucho …
Llanto,
dolor,
esperanza,
lo escucho,
nada puedo hacer,
dolor,
angustia,
ausencia,
humo,
un cigarro
enciendo,
no estas
y duele.


Martes:
Reloj,
avanza,
se detiene,
me detiene,
mi humo
me ahoga,
me hundo
en olas verdes,
marejadas de tiempo
me envuelven
me ahorcan,
no estas
y duele
me duele …
El tigre zarpa,
desgarra
mi pecho
hay sangre,
tú no sabes,
pero duele,
duele tanto
como tu.

Miércoles:
Hay un suspiro
al lado
allá
donde tú estabas,
donde dueles
hoy, mas que ayer,
te extraño,
aquí sigo,
esperando,
fumando
un cigarro
tras otro,
una esperanza
tras otra,
acabándome
la cajetilla
de la vida,
de mi vida,
de tu vida.

Jueves:
Sigo tumbado
con mi dolor,
con mi pena,
y pregunto
¿dónde estás?
¿dónde?
el tiempo
avanza,
corre,
se aleja,
de mí
te aleja,
de mí
te alejas,
y yo
fumo,
y muero
desangrado,
el tigre
vuelve a atacar
y yo indefenso
no peleo,
solo espero
a que termine
de desgarrar
mis entrañas.

Viernes:
No puedo,
la voz
grita
otra vez,
tu nombre
resuena,
y tú
no estas,
la sangre
resbala,
el tigre
observa,
acecha,
lo veo,
te veo
y yo fumo,
solo fumo,
para ahogar
el dolor
en humo.

Sábado:
Sigue,
lo veo,
sigue avanzando,
la sangre
y el tiempo
se van,
lo presiento,
y yo
extraño sentirte,
extraño vivir
extraño
no extrañarte.
No hay
nada
antes
las olas verdes
y ahora
la luz violeta
me ahorca,
me vence,
me gana.
y tú
no sabes,
pero duele,
dueles,
más que ayer.

Domingo:
El reloj
se detuvo,
al fin
se aleja
el tigre malvado,
y te extraño,
y tú no sabes,
y yo
me hundo
y fumo,
dolor,
angustia,
te alejas,
y yo fumo
el último
cigarro,
mi última vida,
tú última vida,
se acaba,
al fin
no pensare
en ti,
y este
es el último
cigarro
en su humo
me esfumo
y desaparezco,
y me desangro
y huyo
de ti
al fin.

.
.
.

HUMO

Las estrellas se funden en nuestras manos,
La luna se parte en nuestras caras,
El humo nos envuelve en su misticismo,
Y nosotros solo observamos las voces,
Esas voces que vienen y corren para alejarse.

Entre nosotros solo esta el humo,
Lo mortal, lo triste, lo alegre,
Se vuelve tan tangible como nuestro humo
Y las siluetas de la verdad nos envuelven en su interior
Para acabar de acosarnos y desgarrarnos desde adentro
Como si explotase todo nuestro ser.

En el humo buscamos restos del pasado,
Trozos de una historia que ya no existe
Y que ahora yace fundida en el camino,
Para jamás ser sentida de nuevo por los mortales
Y nuestro humo la lleva por el mundo
Para que sea escuchada por el viento,
Ese viento que tocó nuestros rostros
Y nos llevo directo a la locura de la madrugada.

¿Eres tú, es el humo o la ilusión de escapar?
La historia sigue siendo la misma,
A veces triste, otras veces mas sencilla,
Reducida solo a humo la mayor parte del tiempo,
Desconocida por nosotros y conocida por los demás,
Así ha sido escrito por la mano divina.

Nuestras caras se encuentran una vez más,
De nuevo, en el plenilunio nocturno
Y nosotros somos como humo:
Ligeros, intocables, transparentes,
Somos arrastrados por nuestras emociones,
Vivimos sin saber cual es la razón,
Sentimos sin ver y oímos al cerrar las ventanas al mundo,
Pero eso no es más que la ilusión de la mentira,
La ilusión de la pregunta con respuesta,
Todo cambia y se esfuma,
Excepto el humo del ayer,
Que sigue aquí:
Imperturbable, inexplicable, intangible.
El humo sigue siendo humo
Y nosotros somos como dos cigarrillos que se consumen,
Que se consumen lentamente
Hasta llegar a ser humo.

.
.
.

EL TIGRE

El amanecer se acerca,
Tu humo me dice que te aproximas,
La salvaje mirada que me brindas entre horas,
Te delata, no hay más que decir,
Sois el tigre y yo tu presa.


Tu regia calidez,
Tus formas sinuosas,
Mi pérfido humo
Y tú larga cabellera,
Son, mujer, tus letales armas.

Lentamente hacia mi vienes,
Esa cintura, esos finos colmillos
Se aproximan, lo sé,
Te veo en mi humo,
En el veo tu cinismo,
Te veo hiriendo palmo a palmo,
Desgarrando mi piel
Y destrozando mis entrañas,
Disfrutando tanto como yo,
Cada zarpazo, cada beso,
Cada palabra …

Cada amanecer vienes
A brindarme un poco de tu mortal piedad,
Vienes y desgarras un poco más,
Vienes y compartes tus humos conmigo,
Zarpas, las piernas no tienen mas fuerza,
Yo combato, pero vos siempre vences.

Las pupilas se dilatan,
El pulso se altera
Y nos quedamos mudos,
No hay más oportunidades,
Mi humo me traiciona una vez más,
El papel de mis tobillos se quiebra
Y aún así no aprendo a resistirme,
A resistir cada bocanada en tus labios,
Cada mirada provocadora que me lanzas
Y cada ataque que planeas tan perfectamente
Cada vez que conmigo vienes.

Las palabras mueren en tus manos,
Me tomas por el cuello
Y vuelves a atacar,
El destino nos ha unido de nuevo
Y nosotros lo aprovechamos,
Nos enfrentamos una vez más, en mortal combate
Y yo seré vencido de nuevo,
Mi humo me traicionara otra vez,
Y rendido, a tus zarpas finalmente me entregare.

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El Presente

Como el humo que se acerca al cielo
Yo me acerco a lo que anhelo
Dejo atrás las mentiras y el dolor,
Y disfruto del cigarro el sabor.

Mi pasado miro,
Que se quede ahí dormido,
Ahora esta frente a mi el presente,
Incierto como siempre,
Tangible como mi cigarro
Y tan cierto como tu.
No necesito nada más,
Solo saber que tu aquí estas
Que vamos juntos por este camino
Mientras así nos mantenga el destino.
Fumo, fumo,
Y te miro
Que alegría saber que somos uno.

Perdonemos el pasado,
Olvidemos el futuro,
Dejemos todo de lado
Y miremos el nuevo mundo.
Continuemos con la vida,
Despreciemos la penumbra
Que nos deja la mentira
Y prosigamos con nuestra vida.

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1 comentario:

  1. Me encanto ! vaya talento Jonas, tienes una pluma que provoca sensacion personal..
    No deberias dejarlo

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